25 de abril de 2012

Muy bien aquí está el capítulo 12, que lo disfruten!!!


Gradualmente a través del entusiasmo, descubrimos de la historia de los chicos que en el lado oeste de la isla había algunos riscos altos. En esos riscos había algunos trampolines. Uno era casi tan alto como una casa de un piso y el otro era tan alto como una casa de dos pisos. Los chicos estaban tan emocionados como fuera posible con esos trampolines, pero eran suficientemente jó­venes en sus vidas a esa altura, como para considerar hacer cual­quier cosa como esta, a menos que su padre lo hiciera primero.
-¿Puedes tirarte de ellos, papá?
-Por supuesto que puedo -les respondí sin pensar demasiado.
-¡Vayamos! -exclamaron ellos.- ¡Momento! ¡Esperen un momento! -los interrumpí- Yo pienso que debiéramos almorzar primero, y entonces podemos ir al otro lado de la isla y mirar esos trampolines.
-En verdad, yo estaba vacilando. Sabía que podía saltar de esos trampolines. Me había lanzado de trampolines altos antes no me lastimaría. Sabía que Paul los había colocado allí por una razón, y sin duda muchos otros habían saltado en esas aguas. Así que no había temor de que el agua no fuera suficien­temente profunda. Mis chicos querían verme saltar. Yo quería complacerlos, y todavía vacilaba. No estaba del todo seguro que deseaba pasar por esta experiencia (...)


28 de marzo de 2012

Capítulo 11 del libro!

Las lágrimas brotaban incontrolablemente de mis ojos. Las go­tas individuales formaban pequeños ríos mientras se abrían camino por mis mejillas y caían en la cama mientras otras go­tas seguían mi nariz hasta que goteaban sobre mi Biblia. Cuánto tiempo estuve sentado de esta manera, no lo sé. Pero antes de mucho, Sally se despertó y me miró.
-Tesoro, ¿por qué estás llorando? -me preguntó.

Por dónde comenzar, me pregunté. ¿Comienzo con el com­promiso de presentar ese tema el fin de semana? ¿Me refiero a la invitación? ¿Cómo se lo puedo explicar cuando Sally sin saberlo ha estado involucrada desde el mismo comienzo? Por fin decidí comenzar por el mejor lugar... ¡el principio! Así que inspiré pro­fundamente y comencé a contarle la historia de mi cuarto punto fundamental.


10 de febrero de 2012

Aquí está el capítulo 10... disfrútenlo!!!



Todo iba bien hasta mi hora de meditación con el Señor a la mañana siguiente. Él me hizo una pregunta para la cual no tenía preparada una respuesta. Jim, ¿le vas a contar a esos dueños de inmobiliaria, la VERDADERA razón de tu éxito? ¿O simplemente vas a compartir con ellos la parte que ha jugado tu humanidad para ayudarte a tener éxito? Pero, Señor, protesté yo, deseando evitar la orientación de nuestra conversación, ellos no desean conocer al Hombre que está detrás de mis métodos. Están tan solo interesados en mis técnicas.


23 de diciembre de 2011

El 9 es uno de esos capítulos claves... que lo disfrutes!!!



Como lo compartí anteriormente, hay muchos osos en el área donde vivimos. Rechacé la idea de armarme para protección. En cambio, decidí depender del Señor para que me defienda y me alerte cuando haya peligro. Muchas personas contemplaron esta actitud de dependencia de Dios como presunción, y yo sabía que alguna vez, en algún lugar, mi plan iba a ser puesto a prueba. Entonces, y solo entonces tendría la oportunidad de confirmar si creía realmente en mi Dios.

8 de diciembre de 2011

El capítulo 8 está muy emocionante... que lo disfrutes!!!



Desafortunadamente, yo tenía la idea de que lo que consti­tuía el bienestar espiritual en mi vida era el batallar contra la influencia de estos enemigos. No fue hasta que me mudé a las montañas que descubrí que aun en el ambiente más ideal que podría imaginar, todavía era la misma persona que había salido de Wisconsin. Llegué para batallar con mis pecados para descu­brir que aquellos pecados no eran nada más que síntomas de mi problema real. Permítanme decirles, fue una píldora más fácil de tragar cuando me di cuenta que el problema real, el verdade­ro enemigo, el verdadero factor de riesgo que enfrentaba era... ¡YO!